PERU ROJO A VECES ROSADOS



"Nunca podré tener fama suficiente. Es como si fuera un alcohólico: un trago es demasido y un millón se queda corto. No existe en el mundo entero nada capaz de satisfacer mi sed de atención" JT Le Roy.
Quizás sea porque hace tiempo que no leía un libro que me diera ganas de terminar. Tal vez sea porque siento algún grado de cariño por el nombre de la novela; o la dedicatoria dentro del libro (de Boris hacia mi hermana); o el hecho de que el autor sea un contemporáneo peruano que me hace pensar en Lemebel en sus mejores años de juventud.
Lo cierto es que "Maldita Ternura" de Beto Ortiz me ha atrapado tanto por sus historias tan autobiográficas y egocéntricas como por los fragmentos de textos que pone la inicio de cada historia. Es así, como cito el inicio de "Bésame o te mato" que cuenta cómo el deseo de llevarnos a la fama desencadena acciones repugnantes que deben se realizadas en vivo ante las cámaras de TV para que la audiencia suba el raiting del programa. El texto termina con el siguiente párrafo.
"Mientrás lo introducían esposado en una patrulla, el homicida decaró a la prensa que su intención, en realidad, era llevar a cabo una performance artística, pues según su perturbado raciocinio, lo que pretendía con este acto inaudito y sin precendentes en la televisión era rendirle un homenaje a Travis Bickle, el mítico personaje interpretado por Robert de Niro en Taxi Driver."
... Y es acá donde se mezclan en mi mente las conocidas conversaciones que se mantienen con Rabanal (chile), SP (Francia)y otros performer que trasgreden los límites del cuerpo en pos de generar estos conflictos entre la moral y la ética; entre las libertades y limitancias que tiene una obra; entre lo superficial y lo profundo que es la existencia.